Elecciones 2021: Infodemia y 4T



"Ponle un alto a MORENA y a la destrucción de México"

"MORENA ya se va..."

"MORENA te engañó, te mintió..."

"#MORENADESTRUYE"

Las frases sonaron por medio año en todos lados en forma de anuncio calamitoso por radio televisión, periódicos, revistas, YouTube, Facebook, Twitter, la alarma desolada y desesperanzadora en un cántico apocalíptico tan fehaciente que quien se asomara a su ventana seguro podría constatarlo, el país en ruinas, la gente muriendo de hambre en la calle, desolación, tristeza, ruina. Todo ello se cernió desde el 1° de diciembre de 2018, día fatídico en el que un viejo tirano se instaló en el poder gracias a 30 millones de incautos y que desde entonces gobierna con puño de hierro a un pueblo desolado, reprimido, censurado y destruido hasta la raíz. 

La ruina catastrófica anunciada en los medios masivos, la feroz guerra de las hordas de bots en las redes sociales, los desquiciados llamamientos al voto de castigo que frenase tal hecatombe, junto con las voces adoloridas de los intelectuales en un suplicio desesperado para que la gente iletrada comprendiera la actual miseria a la que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador nos ha llevado, y sin embargo, en la mañana del lunes 7 de junio el sol volvió a brillar en el cielo, aquellos incautos que con el miedo de la calamidad se atrevieron a abrir sus ventanas, o incluso salir de sus casas rumbo a sus oficinas notaron algo espectacular, era un lunes normal, común y ordinario, pájaros cantaban en los árboles, transportes públicos y calles rebosantes de vida, comercio operando, acuerdos cerrados, negocios prosperando, hasta el café más caro se vendía con la normalidad habitual, incluso hubo quienes, atrevidos, salieron a correr, decidieron pasear al perro y algunos más salieron a hacer ejercicio, ajenos a la calamidad. Lo cierto es que nadie con sentido común notó ni en ese momento ni en los meses previos algo diferente, ni tal ruina, ni tal destrucción, ni tal calamidad; así la realidad del día a día contrastada contra el mundo de la ficción creado por la infodemia, quizá la más letal de las pandemias actuales, experta en creación de universos paralelos de distorsionada realidad haciendo uso del miedo, la guerra sucia y la exageración extrema.

Y es que para algunos, la infodemia se convirtió en un parásito que invadió sus mentes y caló hondo en sus huesos e hígado, siendo el caso más grave el de la Ciudad de México, aparentemente dividida en dos, CDMX Occidental (la fifí) y CDMX Oriental (la chaira), un contraste tan brutal en lo que pareciera ser el choque de dos mundos, o el choque de civilizaciones, la polarización como base de todo y junto con ella, lo peor de lo peor, clasismo desbordado, racismo disfrazado, aspiracionismo ilimitado y la orfandad clasemediera haciendo eco de las voces de la alarma calamitosa creyéndola por completo, y es que es verdad, el mexicano común es incapaz de pensar en el largo plazo, se prefiere siempre la inmediatez insulsa a la paciencia fructífera, lo "malo por conocido que lo bueno por conocer".

La CDMX Occidental, esa que se jacta de ser superior al resto y de ser la "educada", la "que lee", la "culta", demostró en las urnas una susceptibilidad indecible ante los vaivenes de la vida, quedó desnuda y evidenciada ante una completa falta de convicción, el más mínimo resquicio de criterio propio construido a partir de la experiencia histórica y la conciencia social, fue tal el grado al que llegó el poder de la infodemia, que incluso se cegaron ante el vergonzoso descaro de aquellos que sacaron raja política con la tragedia de la línea 12 del metro tomándose la infame selfie con el vagón colapsado al fondo, los difuntos aún tibios, los heridos en los hospitales y los familiares devastados, fue tal la vileza, de un nivel cuantimás comparable al de los influencers que se fotografían sonrientes entre las ruinas de Pripiat-Chernóbil o los que dan saltos alegres en el monumento del Holocausto en Berlín o a los pasan su tarde de picnic en Auschwitz o los que, borrachos, orinan en la llama eterna de la Tumba del Soldado Desconocido de París hasta extinguirla. 

La "letradísima" CDMX Occidental fue incapaz de distinguir la fantasía de la realidad, el juego emocional retorcido y la realidad tan distorsionada los acabó por vencer, por supuesto fue una tormenta perfecta, el PRIAN-RD hizo la chamba clientelar habitual, candidatos que salieron a darse el baño de pueblo, a prometer los más disparatados sueños húmedos, a poner el entrecejo fruncido y el puño en el mentón pretendiendo escuchar las demandas de una sociedad que "no se siente representada" dentro de la 4T y por el otro lado, candidaturas ampliamente mejorables, liderazgos conformistas e inocuos, que se suman al poco trabajo a nivel de piso, al deseo de la transformación e incluso a la falta de una verdadera convicción de cambio respecto de las viejas costumbres, que la izquierda ha arraigado en su bastión la CDMX, buscando simplemente navegar sobre la ola que el Presidente Andrés Manuel López Obrador representa en favor de MORENA. Una bofetada de realidad para ellos al darse cuenta de que la democracia puede ser tan frágil como el cristal de una copa que se deja abandonada bajo los platos sucios del fregadero.

Claro que todo esto no vino sin el montaje habitual, en el plató de la calamidad y la tragedia, ya no de la mano de Televisa (o quizás en menor medida, dado su resquebrajado peso político) sino del Gran Director que tras bambalinas movía las piezas en las eras pasadas pero que hoy ha tomado el rol protagónico, nada más y nada menos que el empresario Claudio X. González, quien de la mano de un reparto de personajes cuestionables conformado por intelectuales, influencers, comunicadores de diversa índole, de la partidocracia rancia del PRIAN-RD en su papel de siempre ahora abierta alianza bajo el slogan "VaXMéxico" y Claudio, el Gran Artífice, mano a mano de sus flamantes dirigentes políticos Alejandro Moreno (PRI)​, Marko Cortés (PAN) y Jesús Zambrano (PRD), sin olvidar, por supuesto al guionista principal, el INE de Lorenzo Córdova y Ciro Murayama quienes retorcieron la historia en múltiples periplos tan enrevesados e inverosímiles todo para que los protagonistas de la alianza PRIANISTA salieran victoriosos cual héroes de una película de Mel Gibson, todo esto, gracias también a la mano dadivosa de la casa productora preferida para los golpistas de América Latina, el Gobierno de los Estados Unidos de América

Este montaje en el que la calamidad del "nos vamos a convertir en Venezuela" era la máxima, había que detener a como diera lugar las "locuras" y "ocurrencias" de "López" o nos devendría la catástrofe, siendo que para tal efecto se destinaron incontables cantidades de dolares que fluyeron a raudales para que la inundación de fake news fuera brutal,

"Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad"

Ni el mismísimo Goebbels podría estar más complacido...

Poco importó a los infodémicos graves todo el antecedente histórico de matanzas, desapariciones, guerras fallidas, excesos de gasto público, los Duarte, los Genáro García Luna, Calderón, Peña, Fox, los Ayotzinapas, los Tlatlayas, las casas blancas, las estafas maestras, los FOBAPROAs, las empresas fantasma, los desvíos, las corruptelas, las privatizaciones, las sonrisas con sorna, etc. etc. temas ampliamente conocidos por la población de la CDMX, y es aquí donde yo me pregunto ¿Acaso no sintieron ni tantito feo por votar por el PRIAN-RD? ¿No les dio cierta pena o escozor poner la marca de su voto sobre el símbolo del PRI o del PAN o del PRD? ¿Acaso pudo más el odio y el resentimiento implantado como en El Origen (2010) por sobre la esperanza por un país mejor?. Son preguntas a las que me quedaré esperando una respuesta sensata.

Y sin embargo, la oleada del "freno a MORENA" se convirtió en el Huracán Patricia de la política, una brutal tormenta anunciada como la más poderosa del planeta y que sería devastadora para la 4T, una tan mortífera que indudablemente representaría el fin de Andrés Manuel López Obrador pero aún con todo su gran poder, Súper Tormenta se desinfló apenas al pasar las fronteras del EDOMEX, tormenta que se representó a sí misma en un mapa de la CDMX de Oriente y Occidente, pero que bastaba echar un vistazo más a detalle, para ver la realidad que emerge no en una franca línea divisoria estilo "Cortina de Hierro" sino en solo algunos distritos electorales azules donde sospechosamente votó el inverosímil 99% de las planillas en una elección intermedia que con todo y sus cifras históricas y su mucho esfuerzo y dinero gastado, alcanzó una participación apenas del 52.67%. (Ejem ejem, funcionario de casilla Héctor Aguilar Camín, sí, es a usted)

Es así que la diluida tormenta acabó en un chipi chipi que mojó a una pequeña parte de la CDMX, curiosamente aquella parte en la que el metro, con todo y su tragedia, es un transporte al que jamás se aspiraría a abordar (gracias papi diosito por no hacerme pobre), la obra de la "Tormenta Perfecta" acaba así con el vitoreo victorioso de los dirigentes nacionales PRIANISTAS que muestran sus pancartas de "APLAUSOS" hacia un público tanto o más decepcionado que los que salieron de ver Dragonball Evolución (2009), El Último Maestro del Aire (2007) o Star Wars: Episodio IX - El ascenso de Skywalker (2019).

En octubre comenzará esa horrible resaca del día siguiente para las elecciones en la CDMX, la gente abrirá sus ojos viendo que al lado de ellos está el viejo novio golpeador del PRIAN-RD que les prometió que "ya no lo iba a hacer" y quizás con algo de suerte piense "qué diablos pasó anoche...", tarde, sí, y en el recuento de los daños ante los golpes que quizás lleguen en la forma de derechos que con tanto esfuerzo se han ganado y que quizás se pierdan, ante la gentrificación que llegue a desplazar a los más desposeídos y frente a una diferenciación clasista más marcada, quizás después de eso llegue también la más profunda de las reflexiones una, libre de infodemia y aspiracionismo absurdo.

Mientras, en el resto del país el sol sigue brillando tanto o más que siempre, con 11 gubernaturas ganadas para la izquierda, arrebatadas de las manos aferradas de las camarillas políticas más rancias del PRIAN-RD y con una holgada mayoría en el congreso que permitirá una continuidad de los grandes proyectos de la 4T, es tiempo de dar vuelta a la página de las elecciones del 2021 esperando un futuro prometedor libre de COVID-19, un mejor porvenir, con autocrítica, sí, pero para una buena mayoría, con la convicción intacta.

La 4T, va.

Comentarios